Guillermo Acuña. Hace un año y medio -en 2005-, Aseprola (Asociación de
Servicios de Promoción Laboral), en el marco de una nueva agenda de trabajo
realizó tres investigaciones de sectores económicos vinculados con
agroindustria: producción de caña de azúcar, producción de flores, plantas y
helechos y producción de piña. Aquí se va a presentar lo referente al
diagnóstico hecho de lo relacionado con esta última actividad. Este producto
cognoscitivo tiene carácter de insumo que debe ser repensado, actualizado y
reelaborado, en virtud de que el desarrollo del sector que se analiza es muy
dinámico. Con este diagnóstico se abarcó las regiones Caribe y Pacífico Sur,
donde desde hace 20 años funciona la empresa Piñas de Costa Rica (Pindeco), una
de las primeras empresas en incursionar en la producción de piña para la
exportación.
A continuación expondré cómo fue el proceso investigativo, los principales hallazgos de la investigación y unas consideraciones conclusivas. La investigación consistió en una revisión detallada y sistemática de fuentes secundarias combinada con entrevistas de campo a personal de Pindeco y a miembros de algunas comunidades aledañas a las plantaciones piñeras. Aunque en la zona caribeña fue más complicado ingresar a las empresas, se hizo entrevistas en comunidades aledañas a las plantaciones piñeras con el fin de medir el impacto de esta actividad en ellas. (Hace poco se pudo ingresar a la empresa Piñas del Caribe, que parece ser de una producción amigable con el ambiente y buenas condiciones laborales, pero en esto habrá que profundizar.)
El estudio del que aquí se ofrecen los resultados está planteado en una perspectiva de producción versus expansión de la actividad piñera, con el fin de determinar las condiciones sobre las que se produce la expansión, que es el tipo de actividad que se está tratando de documentar. Es posible que haya muchas formas de producción de piña, pero en este caso lo que interesa es la producción de piña directamente relacionada con la expansión de la producción. Con este enfoque se parte de la consideración de las dimensiones económica, social, laboral, ambiental y organizativa.
En Costa Rica se ha producido piña desde hace mucho, y hasta hace unas décadas la producción estaba uniformemente distribuida por todo el territorio nacional, pues el proceso productivo era muy natural y no requería de ningún paquete tecnológico ni de condiciones especiales para apresurar la producción de la fruta. Pero a partir de la aparición de Pindeco se dio una serie de cambios que constituyeron un parteaguas en el proceso histórico de la producción piñera en el país, ya que esta empresa impactó una serie de dimensiones de su producción ampliando el área de producción que se tenía hasta ese momento e introduciendo diferentes tecnologías y estilos de producción. Actualmente, se dice que esa empresa maneja el 50 por ciento de la producción de esa fruta en el país, como unas 15.000 hectáreas de la producción total. Pindeco se convirtió en un actor fundamental debido al carácter expansivo de la producción piñera, pues reorientó el cultivo para la exportación, introdujo paquetes tecnológicos para poder acceder a otros mercados, provocó una expansión horizontal de la producción e introdujo una nueva variedad de piña para la exportación, generando una interacción entre las variedades que se expresa incluso en una diferenciación geográfica.
Los impactos de la expansión piñera identificados por el estudio son: (1) Pérdida de tierras por parte de las poblaciones indígenas debido al encarecimiento de la tierra y a la expansión de Pindeco (en Buenos Aires). (2) A raíz de lo anterior se produce migración, lo que impacta considerablemente distintos sectores sociales, sobre todo en poblaciones indígenas y campesinas. Buenos Aires, por ejemplo, que es una de las zonas más pobres del país, a pesar de la intervención de Pindeco desde hace años solo crea 3.000 empleos; o sea, no hay un impacto positivo en empleo ni en superación de pobreza. (3) Crisis en otras actividades agrícolas: debido a la acelerada expansión piñera se dan cambios drásticos en los usos tradicionales del suelo, habiendo tres regiones productoras: Zona Norte, Pacífico Sur y Caribe; en el Pacífico Sur, se da una expansión y posicionamiento único de Pindeco. (4) En el Caribe, uno de los factores importantes es la inestabilidad de la actividad ganadera y la existencia del puerto, aunque se ha considerado que no estaban preparados para el movimiento de grandes cantidades de fruta. El Caribe recibió muchos incentivos para promover la expansión de productos no tradicionales y esta situación fue aprovechada en gran parte por el interés en la expansión de la piña. (5) Pindeco tiene una predisposición al uso de agroquímicos en la fruta, por lo que sus trabajadores y las personas de las comunidades aledañas están expuestos a cantidades considerables de ellos, lo que ya ha provocado disturbios importantes en su salud. (6) Los pequeños agricultores se ven obligados a vender sus tierras y pasan de ser propietarios a ser proletarios, pues una vez que se ven obligados a deshacerse de las tierras generalmente se quedan trabajando en las mismas empresas en calidad de peones. (7) Hay impacto en la biodiversidad, lo que es ilustrado por las poblaciones de monos de la región norte del país. Hay problemas de erosión y desgaste de suelos, contaminación de ríos y tala desmedida de bosques. (8) En la Zona Norte se ha dado un aumento de los pequeños y medianos productores involucrados en la actividad piñera; no obstante, la distribución del mercado es similar a la que se daba con el banano: las transnacionales siguen siendo las mayores captadoras de fruta. Un 75 por ciento de la producción se exporta, lo que se consume en el país es la fruta de rechazo (que no cubre los estándares para ser exportada), el resto se aprovecha para otros fines de procesamiento. (9) A partir de los años ochenta se dan condiciones que desincentivan la producción para el consumo interno pero se empieza a dar condiciones nacionales y en el mercado internacional -con una mayor demanda de la fruta- que incentivan el carácter expansivo de la producción piñera, beneficiándose de ello los grandes empresarios. Hay cambio de actividades de muchos empresarios gracias a los incentivos a la exportación y, en este caso, a la producción de la piña. Ésta ocupa el espacio dejado por la crisis de otras frutas, como banano y cítricos. (10) La constitución de nuevos mercados ha contribuido a la formación de nuevos profesionales para darle mayor calidad al producto, sin embargo ellos no los tienen ni los pequeños ni los medianos productores, sino solo las grandes empresas.
Los impactos en las condiciones de trabajo detectadas fueron los siguientes: (1) En el proceso de producción de piña se da una diferenciación de género; por ejemplo, las actividades de empaque son desarrolladas en su mayoría por mujeres y las de corta y siembra por hombres. También existe una importante fuerza de trabajo migrante, fundamentalmente nicaragüense. (2) En relación con el salario, las personas ganan por lo que empacan o lo que producen, no por las horas de trabajo; no existe salario base, no se reconocen ni jornadas de trabajo ni niveles salariales mínimos, lo que genera inestabilidad en las familias dedicadas a la producción de piña. (3) Se da problemas de salud ocupacional con la exposición a químicos y otras sustancias, tanto entre trabajadores en el campo como entre comunidades aledañas a los centros de producción. Las condiciones de salud de las personas que trabajan se ha deteriorado. Esto está documentado con estudios e incluso denuncias, además se tiene condiciones de infraestructura inadecuadas para los trabajadores. (4) En relación con los impactos organizativos, la escasa tolerancia a la organización de los trabajadores, al disentimiento con las organizaciones centrales y la tendencia a la negociación individual y directa, generan problemas como abuso de autoridad, acoso sexual y malas condiciones laborales entre otros.
En la actualidad hay una sobreproducción de la fruta a nivel mundial, lo que provoca una baja de los precios, afectando a pequeños y medianos productores. Esto es muy importante para el caso de la zona norte del país, pues también afecta directamente el monto de los salarios e ingresos de los pequeños productores. Asimismo hay problemas graves de infraestructura portuaria. En general, los problemas se trasladan a los trabajadores, pues al bajar los precios del mercado internacional bajan los salarios y se dan condiciones laborales más precarias. Los impactos ambientales sobre mantos acuíferos y los daños erosivos al suelo son importantes. La piña es un cultivo que requiere de grandes extensiones de terreno y que necesariamente se produce a cielo abierto, lo que hace necesario botar todo el bosque en el terreno para poder realizar las plantaciones. Además hay exposición de comunidades y escuelas a la producción piñera, lo que en algunas ocasiones provoca serios problemas de salud.
Debe concluirse afirmando que la actividad piñera en este momento en una de las más relevantes de la producción nacional. Pero sus impactos son diferentes según sectores sociales: por ejemplo, los pequeños y medianos productores se ven más afectados que las grandes empresas con las variaciones en los precios. Tales impactos son más notables en las regiones del país donde se da una producción expansiva acelerada. El uso y el abuso de la tierra y de la fuerza de trabajo por parte de la producción piñera es ostensiblemente perjudicial para esos factores.
Guillermo Acuña, investigador en ciencias sociales, trabaja ocasionalmente como consultor de la Asociación de Servicios de Promoción Laboral (Aseprola), de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y de Culturas y Desarrollo de Centro América (Cudeca)
Publicado en:
Revista mensual sobre la actualidad ambiental
ISSN 1409-214X
Nº 158
NOVIEMBRE 2006
AMBIENTICO
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