plus minus gleich

Cámara de Productores de Piña "desconoce" contaminación

Ambientalistas reclaman doble discurso de empresas piñeras

San José (elpais.cr) - "No sé de cual país nos está hablando", declaró el representante de la Cámara Nacional de Productores y exportadores de Piña (CANAPEP), al referirse a denuncias de ambientalistas sobre la contaminación con agroquímicos de fuentes de agua para consumo humano.

La frase la dijo durante el primer “Foro sobre las Implicaciones Socio Ambientales de la Piña”,  realizado en las instalaciones de la Universidad de Costa Rica (UCR), al referirse a la exposición y a las fotos de tomas de agua contaminadas por las piñeras, presentadas por el ambientalista y líder sindical de la región Caribe, Carlos Arguedas Mora.

El evento tuvo lugar el pasado 30 de junio en el auditorio de LANAMME de la UCR, y fue convocado por el Consejo Universitario, el Programa de Gestión Ambiental Integral (PROGAI) y el Programa de Kioskos Ambientales, adscrito a la Vice-rectoría de Acción Social de la UCR.

Ante un auditorio de estudiantes, corresponsales de prensa y periodistas, así como público en general, y varios funcionarios públicos presentes, la Presidenta del Consejo Universitario de la UCR, Ivonne Robles Mohs, recalcó en la necesidad de abrir espacios de discusión con el sector empresarial del país en el tema de la piña.

Robles Mohs puso énfasis en que esta primera actividad se inscribe dentro de los planteamientos del Pronunciamiento del Consejo Universitario del 12 diciembre del 2008, que exhortaba “a la ciudadanía a reflexionar sobre las consecuencias ligadas al monocultivo de la piña.

El pronunciamiento señala que el cultivo extensivo de la piña tiene implicaciones muy importantes para la calidad del ambiente y un riesgo inminente, tanto para las trabajadoras y los trabajadores, como para las comunidades en las que se asienta dicho cultivo.

Recordó que el estudio analiza la necesidad de nuevas alternativas productivas que ofrezcan condiciones dignas de empleo y que sean amigables con el medio ambiente” (texto completo en: www.elpais.cr/articulos.php?id=2579)

En una primera intervención, el representante de CANAPEP, Carlos Acevedo, presentó los compromisos formales en materia ambiental anunciados oficialmente hace ya un año, el 5 de junio del 2008, en Casa Presidencial (en celebración del Día Mundial del Medioambiente) con la presencia del Presidente Oscar Arias Sánchez y  los titulares de los ministerios de Salud, Ambiente y Agricultura y Ganadería.

En su exposición incluyó una matriz de los daños causados, alegando que “CANAPEP si reconoce que nuestra actividad genera problemas ambientales y sociales”.

Cabe destacar que en la parte social, el representante de CANAPEP se refirió a las donaciones hechas a las escuelas, instalaciones deportivas, siembra de árboles sin referirse en ningún momento al régimen laboral vigente en muchas empresas piñeras y a los efectos en la salud humana de la exposición a químicos.

Posteriormente, el ingeniero agrónomo, Esteban Acosta, de la Escuela Agrícola Regional de Trópico Húmedo (EARTH), presentó las enormes disparidades y deficiencias en lo social y ambiental del modelo productivo actual, que aplica para la piña como para muchos otros monocultivos en Costa Rica.

Dijo que ese es un modelo que degrada suelos, pueblos y personas en vez de asegurar el desarrollo de las comunidades Ello pese al hecho de generar la piña, como el banano o las meloneras, enormes beneficios para las empresas comercializadoras.

Indicó además que los mil 300 pequeños productores de la piña en Costa Rica reunidos en CANAPEP representan un diminuto porcentaje del volumen de piña exportada, el cual es en su gran mayoría controlado por tres transnacionales: Del Monte, Chiquita y Dole.

Además, señaló la urgente necesidad de decretar una moratoria nacional para nuevas extensiones de piña en Costa Rica, que ya superan las 50.000 hectáreas.

En su intervención, Carlos Arguedas Mora, de SITRAP  fustigó el doble discurso ambiental que CANAPEP ventila en círculos inversionistas extranjeros en Europa o Estados Unidos, mientras que se destruye el ambiente y las fuentes de agua de las comunidades en la “impunidad la más absoluta desde varios años”.

Arguedas denunció las omisiones en el discurso ambiental de CANAPEP, y el hecho que la contaminación acuífera ni siquiera fuera incluida en la matriz de CANAPEP sobre daños ambientales, evidenciando, según él, el poco interés de los productores nacionales a este problema.

Además, dejó muy claramente en su exposición que las intimidaciones, demandas y amenazas que reciben los que se oponen a la expansión piñera van en constante aumento y preguntó al público: “ante el silencio de las autoridades, la ineficiencia de los controles, la burla a las certificaciones internacionales, que creen Ustedes que le puede quedar a la gente?”. 

En sus exposiciones, tanto Esteban Acosta como Carlos Arguedas usaron fotografías de varias plantaciones de cultivo de la piña en Siquirres, San Carlos y Buenos Aires de Puntarenas, que drenan sus aguas al cauce de ríos y quebradas.

Por su parte, la representante del MAG, Gabriela Zúñiga, ingeniera agrónoma del servicio fitosanitario de dicho Ministerio, detalló las necesidades y planes de acción previstos para combatir la proliferación de moscas, adecuar la producción a los requerimientos cada vez más exigentes de la Unión Europea en cuanto a uso de pesticidas y trazabilidad, y la necesidad de reforzar los controles.

Además, anunció la próxima creación de un departamento de Inocuidad dentro del MAG para atender las exigencias en materia de salud y consumo humano.

En una intervención posterior justificó la suspensión a ultimo momento por parte del MAG de la misión SANCO (Misión de Auditoría sobre trazabilidad y uso de pesticidas en monocultivos exportados al mercado europeo) de la Unión Europea prevista en noviembre del 2008 debido a una “reestructuración interna” en el MAG (y que este medio había divulgado en su momento: www.elpais.cr/articulos.php?id=375)

En sus intervenciones, varios académicos y delegados ONG pusieron en evidencia la insostenibilidad ambiental de la piña de exportación en Costa Rica, la falta evidente de voluntad política de la actual administración para fiscalizar la producción piñera, los daños irreversibles que está causando al medioambiente y a las comunidades.

Recordaron que esos señalamientos fueron ratificados en un amplio reportaje que publica el semanario empresarial El Financiero,  de esta semana, titulado:”INSENSATEZ: explosión piñera: Miopía empresarial y estatal”.

En dicho reportaje se señala, entre otras, que los 1300 productores de CANAPEP tan solo representan el 4% de la producción total exportada de piña, la cual generó en el 2008  573 millones de dólares.

El representante de CANAPEP  en sus respuestas hizo caso omiso de este reportaje, y adujo que como gremio empresarial, “puede que haya de vez en cuando una empresa que incumpla con la normativa ambiental, lo cual no es responsabilidad directa de CANAPEP”.

Acevedo rechazó de manera enfática las acusaciones de Carlos Arguedas en torno a la contaminación de acuíferos y explicó que la COSAP a penas está en proceso de funcionamiento.

Interpelado por representantes de CEDARENA sobre el cumplimiento a fallos de la Sala IV que condenan varias empresas por contaminación de acuíferos, CANAPEP se mostró nuevamente muy evasiva.

En cuanto a  la idea de una moratoria nacional para nuevas extensiones de piña, el representante de CANAPEP manifestó que no se puede limitar el derecho de un pequeño agricultor de yuca o ñame a transformar su cultivo de unas cuantas hectáreas en cultivo de piña, omitiendo en su respuesta a los grandes productores como PINDECO y otras transnacionales, punto que Esteban Acosta le recordó en su última intervención.

En las conclusiones del evento, la coordinadora Yamileth Astorga del Programa de Gestión Ambiental Integral (PROGAI) de la UCR saludo este primer esfuerzo de acercamiento del sector productivo con el sector académico y señaló que el debate sobre la piña presenta “coincidencias muy marcadas” con la polémica que generó en su momento el banano de exportación en Costa Rica, “ámbito de discusión en el cual hay muchas lecciones aprendidas que, como país,  no podemos dejar pasar”.